¿Por qué mindfulness y matemáticas?

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Cada mes de septiembre al comenzar un nuevo curso, me llama la atención e incluso me entristece escuchar a algunos alumnos de 1º de ESO recién llegados del colegio decir: “A mí las matemáticas no se me dan bien”, “Yo no soy bueno para las matemáticas”, “Soy torpe”, etc.

¿En qué momento un niño o una niña de doce años se pone esta etiqueta con la que se presentan cuando entran las primeras veces a mi clase? ¿Por qué se definen así y lo consideran una condena de por vida? En ese momento, le pido a esa personita que se excusa conmigo de esta forma, que se acerque y entonces “le despego la etiqueta de la frente”, diciéndole que ya los he liberado y que ya no son torpes, que vuelvan a confiar (evidentemente esto no es tan inmediato ni fácil pero es el primer paso).

¿Y aquellos que vienen ya con una etiqueta de autoexigencia que les dice: “no puedes fallar”, “no puedes sacar menos de un diez”, “ni se te ocurra suspender porque nunca lo has hecho”? Una etiqueta que los hace sufrir bastante, puede que a lo largo de toda su vida.

Entiendo que tampoco se ha librado mi asignatura de su etiqueta: “Las mates son difíciles”.

A lo largo de los últimos cursos debido a mi propia vivencia haciendo yoga, al curso de Inteligencia Emocional Plena que hice este año y haberme formado como profesora de yoga para niños, me doy cuenta de la estrecha relación que hay entre el aprendizaje, la atención y la emoción: si la emoción y la mente me dicen que “no sirvo” o “soy el malo” o “no me gusta estudiar”, la atención se debilita o desaparece diciendo “¿para qué intentarlo?” y el aprendizaje “tira la toalla”.

Mi objetivo e ilusión es utilizar las herramientas que me han facilitado grandes maestros y las que voy creando yo misma, para:

– captar la atención y en ese momento atraparla y fortalecerla a través de juegos o dinámicas divertidas.

– crear la confianza en uno mismo y en el grupo.

– hacerle ver a la mente que un error o una dificultad no es para siempre y que podemos volver a intentar las cosas que no nos salen y que mientras fallamos “no pasa nada”.

El primer paso es darse cuenta de que estamos “aquí y ahora” , aquí y ahora en clase, por esto el nombre de esta entrada: Mindfulness y Matemáticas.

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